"LA CAMINANTE"

diseño de iluminación

Creado e interpretado por Makiko Tominaga, "La caminante" presenta a un frágil y torturado personaje con su rostro empolvado y los ojos en blanco que, sobrecogido de extrema agitación, pasa por una serie de vivencias en una odisea de crecimiento espiritual, en ruta hacia la sabiduría y serenidad inalcanzables, quizás hacia la vejez, la muerte y una paz incierta.

Ocurre en un espacio vacío y en penumbras, iluminado por zonas de las que la viajera entra y sale, y se acompaña de inquietante música concreta que en el tramo final deriva al pulso rítmico más armónico del jazz contemporáneo.

Con su poética terrible y grotesca, éste es un espectáculo cuya naturaleza obedece sin duda al mundo del inconsciente; es como la concreción escénica de un mal sueño tan enigmático como estremecedor, del que no se puede despertar. El espectador se debe abrir a esta experiencia de somatización del caos dejando de lado toda su racionalidad, para que así ésta pueda provocar en él una turbación semejante al horror sagrado.